El amor cultiva la intimidad matrimonial

La frase “intimidad matrimonial” es frecuentemente utilizada sólo para referirse a las relaciones sexuales. Sin embargo, la frase en realidad es un concepto mucho más amplio y habla de la relación y conexión entre esposos en las áreas emocionales, espirituales, y físicas.
El matrimonio es la relación humana más íntima. Por eso necesitamos cultivar la intimidad. Cada uno llega a la vida con un hambre innata por ser conocido, amado y aceptado. El matrimonio es donde se suple ésta gran necesidad.

Intimidad Matrimonial – ¿Podemos Obtenerla?
La intimidad se logra a medida que cada esposo aprende a conectarse con el otro emocionalmente, mentalmente, espiritualmente, y físicamente. Los hombres y las mujeres están diseñados diferentemente, de manera que estos aspectos de intimidad serán experimentados de una forma diferente por cada esposo. Las mujeres generalmente encuentran satisfacción en la conexión emocional con su esposo, y desean saber que sus sentimientos son valorados y compartidos. Las mujeres también disfrutan de las formas de intimidad mental y del intercambio mutuo de pensamientos.

Los hombres experimentan la intimidad de manera diferente, y a menudo experimentan los niveles más altos de intimidad a través de actividades, compañerismo, y formas de intimidad física, tales como las relaciones sexuales. La necesidad de intimidad de las mujeres puede describirse como “ser,” mientras que las mismas necesidades en los hombres pueden ser conceptualizadas mejor como “hacer.”

Hoy hablaremos de dos elementos de la intimidad matrimonial.

Intimidad Matrimonial –Intimidad Emocional-
La posibilidad de compartir en nuestro hogar con alguien que nos conoce hasta el detalle más íntimo es parte del profundo placer del matrimonio. Sin embargo, en esta gran bendición también yace su mayor peligro. Alguien que nos conoce a fondo puede amarnos con profundidad que jamás imaginamos o puede herirnos de tal manera que nunca nos recuperemos del todo.
Tu pareja no debería sentirse presionada a ser perfecta para recibir tu aprobación. No tendría que andar con pies de plomos sino todo lo contrario sentirse en libertad de caminar con soltura. La biblia dice “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (I Juan 4:18). En tu matrimonio debería haber una atmósfera de libertad. Donde cada uno de los dos puedan comunicarse libremente sabiendo que el cónyuge es un refugio ante nuestros miedos, faltas, fallas, logros…

Intimidad Matrimonial -Intimidad Espiritual-
El autor del libro de Eclesiastés habla de dos individuos que se calientan mutuamente al acostarse juntos (Eclesiastés 4:9). El mismo pasaje proporciona una imagen visual de un cordón compuesto de tres dobleces para simbolizar la conexión íntima que existe en un matrimonio que está fortalecido por Dios. En estos versículos de la Biblia entendemos que aunque la intimidad matrimonial ciertamente involucra una conexión física, es mucho más que eso. ¿Dónde encaja Dios en la intimidad espiritual? Él espera que lo invitemos a convertirse en el tercer doblez del que habla Eclesiastés.

¿Cómo alcanzamos la intimidad espiritual? Debemos reconocer a Dios como el Único que nos ha creado, y que ha diseñado una vida espiritual para nosotros. Una vez que hemos entrado a una relación personal con Él, entonces estamos listos para compartir nuestra trayectoria espiritual con nuestra esposa/o, a medida que buscamos todo los que Dios tiene para nosotros dentro del bello convenio del santo matrimonio.

Cómo cultivar la intimidad matrimonial
1. La intimidad es esencial para nuestra existencia; por lo tanto, necesitamos saber que nuestro cónyuge está ahí cuando lo necesitamos. El compromiso con el cónyuge está por encima de los padres, el trabajo y los niños. También deberían existir confianza mutua y sentimientos de seguridad que no den lugar a daños intencionales por parte de alguno de los cónyuges.
2. La intimidad no es estática sino dinámica. A medida que la relación se desarrolla y madura, la intimidad se intensifica al compartir los gozos y angustias de la vida. Estimular esta intimidad implica que siempre debería haber momentos de ternura, incluyendo simples demostraciones físicas de cariño.
3. En las sesiones de consejería se les pide a las parejas mantener abiertas las líneas de comunicación, no solo durante el primer año de casados, sino durante toda la vida matrimonial. Implica la expresión cabal de pensamientos y sentimientos, así como el empleo de buenas técnicas de escuchar al otro.
4 ¿Cuántos caben en la intimidad? En la intimidad de pareja solo caben dos. Los límites en este sentido deben ser claros, sin dejar que el espacio familiar se coma parte de esta intimidad. La pareja necesita ese espacio, darle el privilegio que se merece y ser conscientes de su importancia. Después de todo, si se deshace la pareja, también se deshace la familia.
5 Proteger los gustos y proyectos de cada miembro de la pareja. Es norma que cada uno tenga gustos distintos, pero lo importante es tener un proyecto común, pues de lo contrario las actividades distintas tenderán a separarlos.
6 ¿Discusiones? Siempre en la intimidad. Las discusiones de todo tipo existen y es inevitable en una pareja, después de todo son dos personalidades diferentes. Lo realmente importante es estar abiertos a conversar sin descalificar la historia personal de cada uno. El resto de la familia ni tiene ni deben ser partícipes del conflicto, que por lo regular son por causas íntimas entre dos personas.
7 Intimidad dentro de la intimidad: los espacios personales. También la intimidad individual es importante. La vida en pareja requiere la necesidad de espacios personales para cada uno; espacios de tiempo y físicos para desarrollarse como persona y poder aportar elementos que enriquezcan la relación.
8 Sexualidad, el último refugio. La sexualidad constituye el valor más íntimo de cualquier pareja. El sexo comprendido en el entorno de una pareja representa la mejor prueba de su salud, por lo que resulta fundamental salvaguardarlo. Si la intimidad se ve menoscabada, la sexualidad resulta afectada de forma inmediata. La recomendación es que la habitación de los padres sea un santuario respetado por la familia y acostumbrar a los hijos a tocar antes de entrar.

Publicado el agosto 7, 2012 en Emma & Rene Pacas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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